Hace unos días publiqué en mi Facebook un estado con las 5 razones por las que ese día era el mejor día de mi vida y fue un revuelo. En realidad, era un día como cualquier otro, de trabajo, rutinario. Al comenzar el día pensé en 5 cosas que me habían hecho sentir feliz de estar viva, y esa actitud cambió mi estado de ánimo y me sentí alegre y agradecida el resto del día. Yo declaré que ese día sería el mejor de mi vida y lo fue.

Con tan solo dedicarle un pensamiento y sentir gratitud, reconocemos el valor de todo lo que tenemos y nos sentimos mejor con nosotros mismos y con la vida. Te invito a pensar sobre todo lo que tenés para agradecer.