Hace unos días publiqué en mi Facebook un estado con las 5 razones por las que ese día era el mejor día de mi vida y fue un revuelo. En realidad, era un día como cualquier otro, de trabajo, rutinario. Al comenzar el día pensé en 5 cosas que me habían hecho sentir feliz de estar viva, y esa actitud cambió mi estado de ánimo y me sentí alegre y agradecida el resto del día. Yo declaré que ese día sería el mejor de mi vida y lo fue.

Con tan solo dedicarle un pensamiento y sentir gratitud, reconocemos el valor de todo lo que tenemos y nos sentimos mejor con nosotros mismos y con la vida. Te invito a pensar sobre todo lo que tenés para agradecer.

 

¿Cuántos días se pasan sin haber sentido gratitud por las cosas buenas, útiles y hermosas que nos regala el mundo?

Puede ser que en nuestra mente esté dando vueltas una preocupación, un pensamiento que nos trae tristeza y que todo nuestro día se vea condicionado por eso que nos falta y no dediquemos atención a lo que sí tenemos.

O que, metidos en automático en la rutina, no seamos conscientes del valor de lo que nos rodea, de las personas, de nosotros mismos, de las cosas, de la realidad.  

El ejemplo más concreto es a la hora de comer. Casi siempre y casi todos, comemos haciendo otra cosa, mientras miramos nuestro celular, hablamos con otras personas, o incluso mientras seguimos trabajando. No lo hacemos conscientemente sintiendo gratitud por ese alimento que nos da la energía que necesitamos para vivir.

¿Cuántas veces pasa que damos algo por sentado, dejamos de sentir gratitud por tenerlo y cuando lo perdemos nos damos cuenta del valor que tenía? ¿A quién no le pasó?

Pero si intencionalmente elegimos las 5 cosas positivas que mejor nos hacen vibrar, vamos a transitar ese día con una actitud de agradecimiento hacia la vida.

 

5 formas de conectar con la gratitud YA

  1. Mira a tu alrededor ahora, y pensá en 5 cosas que tenés para agradecer. Anotalas, dejalas a la vista y leelas de vez en cuando.
  2. Cuando estés viviendo algo por lo que te sientas agradecido, quédate presente en ese momento. Disfrutalo. Sos merecedor/a de esta experiencia. Sentite un ser completo y afortunado. Conmovete con esa emoción genuina.
  3. Pensá en una persona que te genere un desafío, que tiendas a criticar o que te haya lastimado. Pensa en 5 cosas que tenés para agradecerle. Quizás con esa herida te abrió un mundo nuevo, te hizo mirar la vida con otros ojos, te enseñó más sobre vos. Quizás te molesta porque refleja algo de vos que no te gusta o que no sos y queres ser. Agradecele, porque esa persona está en tu vida para marcarte el camino.
  4. Expresá tu gratitud a los demás. Mostrate agradecidx cuando alguien hace algo positivo. Usá la palabra “Gracias” todas las veces que quieras. Aprendé a reconocer lo bueno en los demás y a agradecerles por ser sí y aportar eso al mundo.

Me gustaría compartir este cortometraje de 15 minutos sobre la repercusión y el impacto que tiene el simple hecho de poner esto en práctica.

 

  1. Hacé algo por alguien más. Retribuíle su valor con un gesto de gratitud y amabilidad. Prestá atención a las necesidades de los que te rodean y usá los recursos que tengas para darle a otra persona un día mejor.

Que circule la gratitud. Como todo en este universo es un ida y vuelta. Lo que das vuelve, desde acciones concretas hasta algo intangible como la emoción que emitimos.

Cada pensamiento que dirigís intencionalmente, repercute en tu estado de ánimo, en tu día, en tu entorno, en tu vida y en el mundo. Las herramientas están, sólo necesitás tomar la decisión.

Quiero saber cuáles son tus 5 razones por las que este día es el mejor día de tu vida. Hacé el ejercicio y déjalo en tus comentarios.

Gracias 😉